Normalización de lenguas

standardization2En años recientes algunos especialistas y hablantes de diversas lenguas indígenas de México se han dado a la tarea de “normalizar” estas lenguas, darles una versión escrita para hacer más accesibles algunos documentos como la Constitución Mexicana o la Declaración de Derechos Humanos. Más allá de la dificultad que implica establecer el uso del alfabeto latino con ciertos cambios para representar sonidos de otras lenguas, lo cual no es nada sencillo, existe también el problema de lograr realizar un sistema de uso escrito que sea aceptado por los hablantes para así asegurar su uso.

Más allá de ese problema, existe el reto de realizarlo en la enorme cantidad de lenguas, muchas de ellas sumamente distintas entre sí. Además de la existencia de las lenguas de una misma familia no se entienden entre sí, lo cual también puede ocurrir entre variedades de una misma lengua. El hecho de que diversas variedades de lengua tengan características diversas hace difícil seleccionar una como la forma “estándar” y que sea aceptada por los hablantes de otras variedades de la lengua sin sentir que se le está dando una sentido de mayor prestigio e importancia a una de las variedades, especialmente si no es la suya.

La normalización es, entonces, un arma de dos filos. Aunque se intenta hacer más accesible el sistema escrito a varias lenguas sin un sistema de escritura propio, sigue siendo una imposición, del alfabeto y obligando a elegir cierta variedad como la versión estándar, y acuñar nuevos conceptos de una sociedad con una cultura diferente a la de muchos pueblos indígenas en los que incluso, se tiene un sistema legal propio.

Sin embargo, cabe destacar que a pesar de los esfuerzos por traducir y adaptar estos documentos a las diferentes lenguas indígenas, realmente es poco lo que se hace para garantizar que las personas hablantes de lenguas indígenas no se vean obligadas a aprender el español y/o a dejar de utilizar sus lenguas en otras situaciones, tanto sociales como legales. Es un esfuerzo que ha brindado nuevas oportunidades a hablantes indígenas bilingües, que esperan sea sólo el inicio.